Desde la Obra Salesiana del Niño Jesús se vivió en un ambiente de fervor y recogimiento, la fiesta en honor a María Auxiliadora, ese gran regalo que Don Bosco dejó a su Familia Salesiana. La jornada dio inicio a las 5:00 a.m. con la meditación del Santo Rosario, acompañada por la luz de faroles como signo del auxilio de María en los momentos difíciles.
Seguidamente, a las 6:00 a.m., El Padre Luis Fernando Velandia, SDB, párroco del Santuario, presidió la Eucaristía en honor a María Auxiliadora, dando apertura a las actividades del día.
Al caer la tarde, la Solemne Eucaristía fue acompañada por la Banda Marcial del Colegio Salesiano Juan del Rizzo, que con honor y alegría dio apertura a la procesión de la imagen de María Auxiliadora hacia el templo. Esta celebración marcó también el Jubileo de la Espiritualidad Mariana, un espacio dedicado a reconocer el caminar y el servicio de los diferentes grupos parroquiales que viven su fe desde la espiritualidad de María.
Durante su homilía, El Padre Luis Fernando nos invitó a contemplar a María como la mujer marginada, cuidadora y peregrina de la esperanza, modelo de fe que acompaña y guía a su pueblo con ternura y firmeza.
Con gratitud honramos a nuestra Madre Auxiliadora, refugio de los cristianos y consuelo de los afligidos.














